Libérate del “debería”
Las distorsiones cognitivas son una serie de esquemas que se ponen en marcha en nuestra mente para interpretar los hechos que nos ocurren en el día a día, interpretaciones que suelen tener un gran coste emocional para nosotros porque suponen la aparición de multitud de pensamientos negativos. Existen muchos tipos de distorsiones cognitivas, pero, sin duda, uno de los que más angustia y malestar nos crean son los “debería”.

Estos debería los aplicamos a aquello que pretendemos hacer o a aquello que ha ocurrido y a como pensamos que los demás deberían comportarse con nosotros. Aunque podamos pensar que son una forma de estimularnos a realizar algo, realmente sólo logran hacer aparecer sentimientos de frustración, rabia o culpa y se ponen en marcha cuando nosotros mismos o los demás no han cumplido nuestras expectativas.

Si hemos tenido una discusión y no hemos sabido reaccionar bien, aparecen en nuestra mente un torrente de deberías, tanto positivos como negativos: “debería haber sido más listo, rápido, mordaz…. ” y así hasta el infinito, haciéndonos sentir realmente mal con nosotros mismos y eliminando nuestra capacidad de reaccionar de un modo mejor cuando la situación se vuelva a repetir.

Lo mismo nos ocurre con nuestros defectos, sobre todo con aquellos que nos cuesta más cambiar: “Debería ser más ocurrente, puntual, simpático, inteligente, alto, delgado…”, pensamientos que, en lugar de permitirnos diseñar una estrategia para lograr un cambio efectivo nos llevan a sentirnos más y más frustrados y a convencernos de que nunca podremos lograrlo.

Cuando nos sorprendamos teniendo un pensamiento con debería, debemos escribirlo y cambiar el debería por podría. La palabra debería nos quita poder, pero podría nos lo da, porque nos abre la posibilidad a la consecución de la acción. De este modo, cortaremos los pensamientos negativos que acompañan al debería y les restaremos poder sobre nosotros.