Libérate del escudo protector
Javier Urra ha sacado un nuevo libro al mercado literario que se titula: ¿Qué se le puede pedir a la vida? Pues bien, uno de los mensajes más importantes de este libro es el de hacer consciente al lector de que la riqueza de la vida, se mide precisamente por la calidad de las relaciones personales que tienes, por tu capacidad de conocer gente nueva y estar abierto a aquellas personas que se van cruzando en tu camino, en definitiva, por la cantidad de amor que eres capaz de dar y recibir.

Existe una situación real a nivel psicológico y es que, a veces, todos hemos sentido que tenemos un escudo protector que nos separa en cierto modo de los demás. No nos separa cuando tenemos la actitud adecuada, es decir, cuando somos conscientes de que a nivel interno, nos estamos protegiendo de algo. Tal vez, del miedo de que vuelvan a hacerte daño, del miedo de encontrarte con alguien en quien confías y en el momento más inesperado reduzca tu valor a nada.

Las personas no siempre se mueven por el criterio de la justicia. Es decir, no siempre las personas saben ser agradecidas y más allá de que algo haya podido fallar saber ver lo bueno en el otro. Asumir que no siempre vas a recibir la aceptación, la aprobación y el apoyo de los demás (y no hablo en el amor solamente sino también en la amistad) es lo mejor que te puede pasar para vivir de acuerdo a tus valores y a tu propia conciencia.

En la vida, te puedes ver inmerso en situaciones totalmente irracionales, es decir, comportamientos de los que en cierto modo eres víctima y por mucho que te esfuerzas no logras a entender como el otro, una persona que en apariencia es buena, ha podido hacerte algo así. Yo creo que en el momento en que el daño que recibes mata la esperanza que sientes en las personas, debes mirar hacia otro lado, debes alejarte y marcar distancia.

Estoy convencida de que el destino es tan sabio, que justo en el momento en que te proteges por algo puedes conocer a personas que logran derribar esa barrera. Sencillamente, porque tienen la capacidad de ver más allá y no quedarse en tu apariencia.