Libérate del peso de la culpa
La culpa es un sentimiento profundo que pesa en el alma y que, en ciertos momentos, puede llegar a asfixiarte. La culpa además, no tiene fecha de caducidad, es decir, existen personas que se culpan interiormente por temas del pasado, temas que ya quedaron atrás hace años, pero la mente, puede ser muy perversa cuando se trata de no olvidar. La culpa además se agrava cuando te niegas a expresar cómo te sientes con alguien de confianza, es decir, es bueno que puedas contar lo que te pasa a alguien que te importa.

Cuando alguien te quiere, no te juzga sino que te comprende. Y te ayudará en la medida de lo posible, incluso, es positivo para ti conocer otra perspectiva de tu historia, de eso que te afecta tanto en tu día a día. La culpa no es un sentimiento ligado únicamente con la moral religiosa sino que remite a la ética.

Existen personas que tienen un nivel de exigencia muy elevado sobre sí mismas. Conviene asumir que cualquier persona es imperfecta en esencia, es decir, se equivoca, comete errores y vuelve a empezar de nuevo. Lo mejor es que tomes dichos errores como un trampolín para el aprendizaje. Nadie puede olvidar el pasado porque nadie puede borrar de su mente aquellos momentos que forman parte de su vida.

Sin embargo, lo que sí puedes hacer es perdonarte, es decir, liberarte a ti mismo del peso de la culpa. Aceptar las cosas tal y como pasaron y darte cuenta de que tú ya no eres el mismo de ayer sino que has evolucionado, y tal vez, con la madurez de ahora actuarías de otra forma. Libérate de la culpa por muchos motivos, pero especialmente, porque te impide disfrutar el ahora y apostar al cien por cien por tu presente.