Lo que no es amor
El amor es sin duda uno de los sentimientos más bellos que puede albergar el ser humano. Desde tiempos remotos, escritores, poetas, músicos, pintores… todos han intentado reflejar en su obra la esencia de un sentimiento que no siempre podemos definir o estar seguros de sentir. Amar y sentirse amado confiere plenitud a nuestra vida y la colma de felicidad. Sin embargo, a veces confundimos el amor con otros sentimientos que, aunque se le parecen, no tienen nada que ver con él, y que, en muchos casos, nos hacen sufrir en lugar de ser felices. Estos sentimientos ejemplifican todo aquello que no es amor:

– Falta de amor propio: Este sentimiento nos lleva a sentir celos, a nunca estar seguros del cariño del otro y a hacer cualquier cosa para mantener al lado a la otra persona, incluso aunque sepamos que no nos ama. Toda su vida se basa en el otro, y acaban frustrados y hundidos cuando la relación se termina.

– Dependencia: Se da en aquellas personas para las que nada tiene sentido si no es en compañía de quien aman.

Renuncian a su individualidad, acatan cualquier decisión del otro y se someten a cualquier situación con tal de no perder a la persona. Durante el tiempo que dura la relación, necesitan confirmar todo el tiempo que el otro le ama, bien preguntándole si le quiere o diciendo “te quiero” compulsivamente, para que el o la pareja respondan lo mismo.

– Relaciones imposibles: Son aquellas relaciones que, desde el principio, están abocadas al fracaso. Cuando nos enamoramos de alguien casado, o de forma platónica de alguien que no nos quiere, nos aferramos a la idea de ese “gran amor” que perdimos y nos enamoramos de la idea del amor, aunque no lo sentiremos nunca con este tipo de relaciones.