Lo tengo en la punta de la lengua
Seguramente te ha ocurrido muchas veces. Ves a una persona conocida e intentas recordar su nombre. Lo sabes, sabes que lo sabes, sabes que tu cerebro está a punto de dar con el nombre pero, por mucho que lo intentas, no lo logras. Lo mismo ocurre cuando intentas decirle a tu amigo el título de la última película que has visto, pero no eres capaz de recordarlo. Tienes el título en la punta de la lengua, pero por alguna misteriosa razón parece no querer salir de tu boca.

Este fenómeno es un ejemplo de lo que en psicología se conoce como bloqueos de la memoria, que se produce cuando tienes algún recuerdo pero, por alguna razón, no puedes llegar a él. Lo más curioso es que, por alguna razón, sí puedes recordar el nombre de otra película o de otra persona, y parece que es este último recuerdo el que bloquea la palabra o frase que estás buscando.

Según recientes estudios esta es una sensación que todos tenemos al menos una vez por semana y, como promedio, logramos encontrar el dato un minuto después de haberlo buscado.

La explicación que da la psicología a este fenómeno es un bloqueo por exceso de información. Cuando buscamos en nuestra memoria un dato determinado, sobre todo si tenemos gran interés en encontrarlo, activamos en nuestro cerebro toda la información referida a ese dato, hasta tal punto que unos datos bloquean a otros. En el caso de la película, podemos contar el argumento, hablar de los actores, directores, etc., pero el título se nos sigue resistiendo.

Por ello, uno de los mejores trucos para romper este bloqueo es desviar la atención hacia otro tema. Por ello, al cambiar de tema o pensar en otra cosa, nos aparece, ¡por fin! el título de la película o el nombre de la persona que estábamos buscando.