Los celos en la amistad
Se habla mucho sobre los celos dentro de una relación de pareja. En este sentido, conviene recordar que este sentimiento sobra en una relación de pareja estable en que hay una confianza mutua y un amor real. Sin embargo, los celos también son propios de otro tipo de relaciones. Por ejemplo, también pueden darse en el seno familiar, en concreto, en la relación de hermanos. Por otra parte, en el plano de la amistad, surgen celos en diferentes situaciones. Así puede suceder cuando tu mejor amigo, por ejemplo, deja de quedar tanto contigo porque ha encontrado un nuevo grupo o porque tiene una nueva pareja y ha decidido centrar su tiempo en ella.

En ese momento, te sientes desplazado y fuera de lugar. Ante este tipo de situación, lo más aconsejable es que expreses cómo te sientes y lo hables de una forma clara con tu amigo para darle la oportunidad de que se dé cuenta. A partir de ese momento, está en su mano seguir incluyéndote en su vida o no. La rivalidad de los logros y del prestigio también puede generar celos entre dos personas.

Es decir, el éxito profesional, la belleza física o el carisma suelen ser cualidades que provocan inseguridad en algunas personas. La inseguridad es una forma de tener envidia o celos cuando se produce en el plano de las relaciones interpersonales. Para hacer frente a este malestar, es mejor que empieces a valorarte en base a ti mismo y no en comparación con los demás.

Para tener buenas relaciones sociales es mejor evitar el sentimiento de exclusividad o de pertenencia. Es decir, alégrate de las cosas buenas que pasan a tus amigos y también, de que tengan un círculo social amplio. Disfruta de lo que tienes tú pero también, de aquello que posee tu entorno más cercano.