Los cinco miedos más recurrentes en el ser humano
El miedo dicho de una forma general, carece de entidad propia. El miedo siempre es concreto, por ello, conviene acotarlo y ponerle nombres más específicos para entender en qué medida puede limitar la vida del sujeto. Existe un miedo importante que es muy universal: el temor a la muerte. En este caso, se trata del temor que surge ante lo desconocido en tanto que la muerte, representa la puerta del misterio. Por otra parte, existen otros miedos más cotidianos que influyen de una forma directa en las relaciones interpersonales. Por ejemplo, existen personas que tienen miedo de mostrarse tal y como son por temor a no gustar a los demás o a ser rechazadas.

Sin duda, el amor hacia uno mismo aporta libertad a la hora de actuar conforme a los propios valores tanto en soledad como frente a los demás. Por ello, no renuncies nunca a ser tú mismo porque de hacerlo, estás renunciando a lo más valioso que tienes: tu identidad.

El miedo al fracaso es muy potente en la sociedad actual. Sin embargo, en muchas ocasiones, un fracaso es la puerta hacia el éxito en tanto que te permite aprender y saber mejor qué quieres. El miedo a la pérdida también es notable. No se trata solo del miedo de perder seguridad material sino también emocional. Produce temor perder a la pareja, a los amigos o a un ser querido. Por ello, dentro del amor, uno de los temores más habituales es hacer frente al rechazo de la persona que te importa.

El miedo a veces, si tiene una entidad global, así sucede por ejemplo, en el caso de la ansiedad o de un miedo irracional cuando el afectado no sabe exactamente qué le pasa. El miedo es humano, pero también es humano, afrontarlo y ser valiente.