Los cuatro complejos más habituales
Existen diferentes complejos que limitan la vida de la persona que no puede hacer uso de todo su potencial porque un complejo es un límite a la capacidad de ser feliz. A pesar de esta mala noticia existe un dato positivo: los complejos se superan. ¿Cuáles son los cuatro complejos más habituales en el ser humano?

El complejo de culpa

La culpa es un lastre que viene respaldado en algunos casos por la educación rígida y con poca inteligencia emocional que han recibido algunas personas en su infancia. La culpa nos hace seguir siempre pegados al ayer y nos impide disfrutar de la vida como si no tuviéramos derecho a ser felices.

Como bien explica Luis Rojas Marcos todos los seres humanos nacen con el potencial necesario para ser felices. Por tanto, mira dentro de ti, aprende a quererte y tira a la basura esa culpa tan innecesaria que no aporta nada a tu vida. Y si encimaesa culpa tiene que ver con un suceso que pasó hace años todavía es más destructiva.

El complejo de inferioridad

Existen personas que ven a los demás desde la distancia que produce ser inferior en talento y capacidades. Existen personas que minimizan su propia valía personal frente a los demás hasta el punto de llegar a idealizar a ciertas personas a las que se toma como salvadoras.

El complejo de inferioridad no tiene nada que ver con la humildad sino con el victimismo. Por esta razón quien sufre esta limitación tiene que trabajar su autoestima para poder mejorar.

El complejo de superioridad

Este complejo muestra la situación contraria. Existen personas que están encantadas de haberse conocido a sí mismas. Tanto que sienten que están por encima de los demás y así lo hacen notar en sus gestos y acciones. Este tipo de personas sufren una gran soledad porque el entorno tarde o temprano se aleja.

Los cuatro complejos más habituales

El complejo de Patito Feo

El complejo de Patito Feo remite al plano físico mientras que en el caso de los tres anteriores complejos, la situación es más emocional. Pero a pesar de hacer referencia a un aspecto físico, el dolor también es anímico porque el espejo refleja algo que causa rechazo. Nadie puede quererse a sí mismo cuando no se acepta en todos los sentidos.