Los cuatro mecanismos de defensa más utilizados
Los mecanismos de defensa que tiene el ser humano, tienen como objetivo buscar la protección propia ante una amenaza. Como tales, dichos mecanismos son muy buenos ya que nos ayudan a vivir con la libertad de poder marcar una barrera a ciertos peligros emocionales, sin embargo, son buenos en su contexto justo cuando se utilizan con prudencia. Es decir, una persona que abusa de los mecanismos de defensa puede sufrir mucho más todavía en tanto que no se permite la posibilidad de madurar y de afrontar ciertas vivencias cara a cara. ¿Cuáles son los mecanismos de defensa más utilizados por el ser humano?

En primer lugar, la negación. De hecho, en muchas noticias que causan un impacto inicial, el hombre reacciona con negación, de una forma incrédula ante lo que ha sucedido. El objetivo de la negación es vivir como si aquello que produce dolor, en realidad, no existiera. Se trata de un mecanismo muy desarrollado en la infancia y que también, tiene presencia en la etapa adulta. En este sentido, cuanto más tiempo se tarda en aceptar una realidad, más se sufre. Por ello, aunque muchas veces la verdad duela, no hay nada tan eficaz como la verdad para ayudar a una persona a avanzar y a no quedarse estancada.

Existe otro mecanismo de defensa muy utilizado: la regresión. Ante los miedos que puede producirle a una persona avanzar y superar nuevas etapas en su vida, puede que busque la seguridad de actitudes de estadios anteriores. Una situación así vivida de una forma temporal no es problemática, sin embargo, sí puede serlo cuando se da de una forma continuada.

La proyección también es un mecanismo de defensa habitual. En este caso, una persona puede atribuir pensamientos y sentimientos a un tercero, ante la incapacidad de hacer frente al propio mundo emocional. Muchas personas viven la proyección con tal realidad, que no se dan cuenta de que en realidad, es imposible interpretar qué sucede por la mente ajena o dar una única explicación a las actitudes ajenas.

Para finalizar, existe otro mecanismo de defensa: la represión. Muchas veces, se reprimen pensamientos que se consideran indignos o inaceptables.