Los diferentes tipos de envidia
En la vida podemos sentir en alguna ocasión envidia, por poca que sea… pero todo el mundo sabe qué es y cómo se siente este tipo de emoción tan negativa. Pero cuando la envidia se convierte en un problema para poder continuar con la vida y para poder encontrar la felicidad interior porque el éxito de los demás nos corroe por dentro, entonces es cuando se tiene que empezar a pensar en que algo malo ocurre en nosotros y que por supuesto se debe buscar una solución.

Pero para saber si somos o no envidiosos, lo primero que tendremos que saber hacer es diferenciar los diferentes tipos de envidia que existen y que podemos padecer. Pero además de hablarte de los diferentes tipos de envidia, también te daré soluciones fáciles para que puedas corregirla y poder vivir en armonía contigo mismo y con los demás.

Envidia hacia la pareja

Los éxitos de la pareja puede hacer que el envidioso sienta una espina clavada en su interior y que en el fondo de su corazón (pero que se ve desde lejos) quiera superarla para sentirse mejor. Esto le ocurre porque basa sus relaciones en el poder “soy mejor que tú porque estoy por encima de ti”, este sentimiento puede llevar y casi siempre lleva a la ruptura.

Para solucionar esta envidia únicamente hay que ver a la pareja como parte del equipo en la construcción de una vida en común, y no como el enemigo.

Envidia hacia los amigos

En los grupos de amigos siempre hay personas a las que les va muy bien en la vida, y esto es toda una tortura para el envidioso que querrá ser mejor y competir constantemente, algo que sin duda únicamente le producirá amargura y rencor. Para solucionar este tipo de envidia hay que declarar la admiración a la persona que envidias.

Los diferentes tipos de envidia

Envidia hacia los compañeros de clase o trabajo

El envidioso no soportará que los compañeros estén por encima de él (según su criterio) por lo que basará toda su profesión en una competitividad constante, algo que únicamente le hará tener enemigos. Para solucionar esto en el trabajo, no hay que dejar de ser ambicioso, sino que la ambición se convierta en sinónimo de respeto hacia los demás.

Envidia hacia las personas exitosas

El envidioso pensará que sólo teniendo mucho éxito y mucho dinero, merecerá la pena vivir. Pero el dinero no da la felicidad, más bien al contrario muchas veces… es cierto que te puede dar un coche más potente, una casa más grande y todos los caprichos que quieras, pero para ser feliz realmente tendrás que superar la envidia, la competitividad y aceptarte cómo eres.

¿Alguna vez has sentido envidia?