Los hombres y las emociones
La realidad es que a nivel cultural durante muchos siglos, las emociones fueron un terreno exclusivo de la mujer. ¿Quién no ha escuchado en alguna ocasión esa frase trágica desde un punto de vista emocional de que los hombres no lloran? La realidad es que ellos, durante mucho tiempo sintieron que debían ocupar un rol de personas fuertes y no derrumbarse ante ninguna debilidad.

De este modo, con los cambios sociales no sólo la mujer ha mejorado mucho en cuanto a la igualdad de oportunidades en el terreno laboral o el acceso a la formación, sino que también, los hombres evolucionan de forma positiva en el camino de la inteligencia emocional. De este modo, tal vez, nos encontremos ante una nueva sensibilidad que es necesaria ya que cualquier persona debe poder expresar cómo se siente no sólo en los momentos de alegría sino también, de tristeza o de dolor que tarde o temprano llaman a la puerta de hombres y mujeres.

Pero todavía queda mucho camino por recorrer. Las estadísticas hablan por sí mismas. Los hombres tardan más tiempo en ir al psicólogo que las mujeres cuando lo necesitan. Del mismo modo, habrás comprobado en más de una ocasión que la mayoría de alumnos de cursos de inteligencia emocional, habilidades sociales y autoestima son mujeres. ¿Por qué ellos no se interesan tanto por este tipo de cuestiones? Sencillamente, porque el entorno cultural no determina pero sí influye. Es decir, se trata de un hábito que cambiará pero todavía falta mucho tiempo.

La frase de “los hombres no lloran” muestra el problema de ver las emociones como algo negativo. Cuando en realidad, la emoción no es más que un síntoma de estar vivo y en contacto con la esperanza de vivir el ahora. Los chicos también sufren por un desamor, les duele perder a un ser querido y tienen que hacer un esfuerzo notable a la hora de superar una decepción.