Los padres sobreprotectores tienen una influencia negativa en el desarrollo psicológico de sus hijos
Todos los padres desean proteger a sus hijos, para evitar que sufran o pasen por situaciones incómodas. Sin embargo, a veces ese afán de protección es tan excesivo que interfiere en el normal desarrollo de sus hijos, tanto que, puede llegar a causarles problemas psicológicos en la edad adulta.

La sobreprotección nace de la angustia que sienten sus padres ante el hecho de que al niño le pueda ocurrir algo, y por ello, evitan cualquier situación que no puedan controlar, evitando que sus hijos realicen actividades tan cotidianas y habituales como ir a una excursión con el colegio o quedarse a dormir en casa de un amigo.

Esta sobreprotección les lleva también a tomar decisiones que los niños ya podrían tomar por su edad o a evitarles cualquier tipo de frustración, para lo cual les dan todo y nunca les niegan nada, jamás les señalan ningún error, etc. Esto, que en un principio podría parecer beneficioso para el niño no lo es, ya que habitualmente los hijos de padres sobreprotectores tienen una baja tolerancia a la frustración, tienen problemas para relacionarse con los demás, no pueden reconocer sus errores, etc.

Esto se debe a que esta protección a la que les someten les priva de un entrenamiento esencial para el normal desarrollo de su personalidad en la infancia. Aunque para el niño pueda ser doloroso en algún momento sentirse frustrado por algún hecho que no es de su agrado o pasar por alguna situación difícil, es el único modo que tiene el niño de aprender a lidiar con estas emociones negativas, alcanzando así mayor grado de madurez psicológica.

Además, evitarán que el niño sufra mucho más que el resto cuando comience a desenvolverse en su vida adulta, ya que le habrán permitido adquirir las herramientas necesarias para manejar conflictos, hacer frente a la frustración, manejar emociones negativas, etc.