Los peores defectos de la gente soberbia
Existen defectos que se entrelazan con otros a modo de causa y efecto. Mientras que la virtud es una semilla que germina como un árbol que da frutos muy valiosos en forma de valores y actitudes, por el contrario, la soberbia es la raíz de muchos defectos. Uno de los defectos más frecuentes de la persona soberbia es la falta de empatía. ¿Y por qué resulta tan difícil para un soberbio ponerte en el lugar del otro?

Porque no establece relaciones personales desde el plano de la igualdad sino desde un rol de superioridad. Desde esta perspectiva, el modo en el que juzga a los demás no es el mismo con el que se juzga a sí mismo. Un soberbio siempre es más benevolente consigo mismo que con los demás.

Una persona soberbia puede llegar a infravalorar los talentos de los demás. Desde esta perspectiva, dependiendo del puesto de trabajo o el tipo de empleo que tenga esa persona puede condicionar con sus comentarios negativos la autoestima de otras personas.

Los peores defectos de la gente soberbia

Vivir desde el ego

Podemos vivir desde el alma o desde el ego. El alma conecta con la humildad, por el contrario, la soberbia está vinculada con el ego. Y este yo inflado, produce una distorsión de la realidad para quien observa los hechos a partir de las gafas de una subjetividad desenfocada.

La persona que tiene un gran ego vive constantemente centrada en sus propias necesidades y puede llegar a hacer un uso instrumental de las demás personas como puro medio para alcanzar ciertos fines. Es decir, las personas soberbias son más propicias a hacer relaciones por puro interés.

Los peores defectos de la gente soberbia

Se creen en posesión de la verdad

Si en tu entorno identificas a una persona soberbia, es muy probable que reconozcas algunos comportamientos, por ejemplo, creer que siempre tiene la razón en todo. Desde esta perspectiva, otro defecto habitual de un soberbio es la falta de receptividad hacia el diálogo puesto que su asignatura pendiente es la escucha activa.

La soberbia se muestra incluso a través del lenguaje corporal que comunica una altivez que es fruto de ese engrandecimiento del alma que es puro efecto de la vanagloria. Sin embargo, se trata de un engrandecimiento muy artificial ya que muchas personas soberbias caen en comportamientos hipócritas al dar tanto valor a la apariencia y a la imagen que proyectan ante los demás. Este tipo de perfil psicológico se caracteríza por la vulnerabilidad de la imagen propia ante los otros.

Cómo cambiar el carácter

Evidentemente, la soberbia es una manifestación del ánimo ante la que todos somos vulnerables. La mayoría de las personas hemos tenido comportamientos de este tipo en distintos momentos de la vida. Sin embargo, en este artículo, la soberbia refiere más a un modo de ser habitual del carácter.

Cualquier persona puede cambiar si desea hacerlo. En ese caso, una persona que toma conciencia de cómo la soberbia limita su vida y sus relaciones personales, ha dado el primer gran paso para reeducar su carácter. Conviene no confundir la soberbia con la falta de bondad ya que no son términos incompatibles. Muchas personas soberbias tienen un buen corazón.

Y en muchos casos, es la propia vida la que va educando nuestro carácter y dándonos lecciones de humildad que son la mejor enseñanza de toma de conciencia. Por ejemplo, un soberbio aprende de la vida que no puede controlarlo todo y que no es omnipotente. Ni siquiera infinito en sus capacidades.