Los principales síntomas de una crisis existencial
Una crisis existencial llevada a su punto más extremo puede causar una gran ansiedad en el sujeto que no logra centrarse en el ahora porque tiene una preocupación extrema que centra toda su atención y toda su energía hasta caer en el agotamiento mental. Pero también, hasta sentir que la propia vida carece de todo su sentido.

El hecho de vivir sin un sentido es lo que hace que algunas personas se sientan agotadas, con miedo, nervios y falta de motivación. En muchas ocasiones, la mayor preocupación vital surge de una crisis existencial que remite a la relación entre la vida y la muerte. De este modo, detrás del pánico de morir existe el miedo al vacío, a lo desconocido, a la nada… De este modo, se pueden vivir crisis de angustia en momentos cotidianos o rutinarios al igual que dichas emociones pueden provocar un malestar físico enorme en la persona.

A la hora de superar una crisis existencial es importante dar tiempo al tiempo. En otras ocasiones, una crisis también puede proceder de que la persona ha hecho balance de su vida y no está segura de haber llegado donde quería llegar cuando era joven. Es decir, puede causar frustración el hecho de ver que los deseos del corazón no se han cumplido. Sin embargo, el tiempo es limitado, y los deseos pueden ser infinitos, por tanto, es esencial aprender a priorizar para seleccionar qué es lo verdaderamente importante.

Lo peor de atravesar una crisis existencial es que cuando la compartes con alguien de tu entorno puede que no te comprenda tanto como esperas. E incluso, puede que reste valor a tu dolor y que lo juzgue como superficial. Por ello, debes plantearte la posibilidad de pedir ayuda profesional. Muchas personas han vivido una crisis existencial en algún momento de su vida y lo importante es que la han superado. Viendo este tipo de situación en positivo, puede que este malestar te impulse a aprovechar el tiempo mucho más y a no engañarte.