Los rumores, un elemento tóxico a nivel emocional
Hoy día, en la televisión actual, comprobamos cómo en muchos programas, el rumor se muestra como si fuese una noticia contrastada y como si en base a los rumores, o lo que es lo mismo, a los cotilleos, cualquier persona tuviese el derecho de opinar sobre cualquier cosa con total desconocimiento sencillamente porque “ha escuchado algo” o “alguien le dijo tal información”.

Si observas a tu alrededor, la realidad de la tele seguro que se encuentra más cerca de lo que piensas y es que hay personas, que viven generando rumores de forma constante. ¿Es esto sano a nivel emocional? No. ¿Acaso confiarías en alguien que sabes que cuenta todo lo que sabe y encima, de forma distorsionada a terceras personas?

Las personas que son adictas a los rumores tienen una noción totalmente distorsionada de los vínculos afectivos y es que, lo bonito de la confianza es que surge de forma totalmente natural. Incluso las personas tímidas, con las que a veces hay que tener solo un poco más de paciencia para que tomen confianza, una vez que entregan su corazón en el amor o en la amistad lo hacen de verdad. Se muestran como son y no tienen ningún inconveniente en hablar de sí mismas porque de hecho, el conocimiento mutuo es la base de cualquier relación.

Creo que es súper importante saber en quién puedes confiar y en quién no para no sufrir decepciones innecesarias en algún momento de tu vida. La confianza no se impone a base de preguntas, sencillamente, en tu día a día descubrirás una especie de sabiduría práctica misteriosa y es que, hay personas que te inspiran confianza y otras no. Y de forma todavía más misteriosa sucede que hay personas que te inspiran confianza aunque hace poco tiempo que les conoces. La realidad es que cuando te encuentras con alguien que te inspira confianza te alegra que se interese por saber de ti, sencillamente, porque las intenciones de una persona que actúa de corazón son buenas. En cambio, las intenciones de alguien que se deja llevar por los rumores no lo son.