Los treinta años, son los nuevos veinte
La esperanza de vida y la calidad de la misma han crecido tanto en los últimos años, que la juventud es una etapa mucho más larga para las personas. De hecho, en el propio modo de vestir, es posible observar que gente que tiene sesenta años, opta por un look mucho más actual y moderno que el de hace un tiempo. Por ello, mucha gente dice de un modo coloquial con gran acierto, que los treinta años son los nuevos veinte.

Las etapas de la vida evolucionan. Hoy día, ya no es tan habitual que una persona esté casada y con hijos cuando acaba de cumplir los treinta años. El ritmo es diferente. De hecho, muchos jóvenes siguen en casa de sus padres más allá de esa edad. Pero también, porque muchas personas prefieren disfrutar de su libertad, independencia y autonomía para hacer realidad sus sueños.

Una vez que los hijos llegan, traen muchas cosas buenas, pero ser padre, también implica muchas renuncias y sacrificios. Por ello, hay gente que prefiere esperar. Además, la incertidumbre también es un ingrediente positivo de la vida. Positivo y emocionante. Por ello, hay personas que siguen teniendo ilusión en el amor más allá de la edad.

Y es que, por suerte, conforme mayor te haces mejor te conoces a ti mismo y estás más convencido de lo que quieres y de lo que buscas. Algo que no es tan frecuente a los veinte años. Por ello, hay gente que encuentra el verdadero amor a los cuarenta años y es un amor de calidad que compensa la espera. Por otro lado, también hay muchas personas que después de los treinta años vuelven a la universidad para estudiar. En ese caso, la vida de estudiante otorga un aire juvenil a cualquier persona más madura.