Malas prácticas que fomentan el estrés
Muchas personas hablan del estrés como si fuese un factor externo que afecta a su vida de modo inevitable. Sin embargo, tu nivel de estrés tiene más que ver con tu estilo de vida. Existen malos hábitos que pueden producirte altas dosis de malestar en la gestión del tiempo. Una de las más frecuentes es la postergación, dejar para mañana aquello que puedes hacer hoy.

Y cuando llega mañana, volver a aplazar esa tarea que te habías propuesto llevar a término. De este modo ocurre, que algo que no era urgente en un primer momento, finalmente acaba siéndolo por agotar el plazo de entrega de un proyecto o de realización de un trámite.

Decir sí cuando quieres decir no

Otro error habitual es decir sí cuando quieres decir no, comprometerte a algo cuando en tu interior hay una voz que te dice lo contrario. Esto te lleva a actuar en contra de tu propio criterio y esta falta de coherencia te pasa factura ya que tienes que hacer un gran esfuerzo para realizar esa tarea para la que te sientes tan poco receptivo.

Malas prácticas que fomentan el estrés

No descansar durante el fin de semana

El descanso también es psicológico y algunas personas no descansan plenamente durante el domingo porque siguen consultando las novedades del teléfono móvil. Motivo que también se ha convertido en fuente de insomnio puesto que muchas personas tienen su teléfono en el dormitorio y lo consultan en varias ocasiones a lo largo de la noche.

Malos hábitos de alimentación

Picar entre horas como consecuencia de la ansiedad, abusar de alimentos con exceso de azúcar, comer deprisa o delante del ordenador, son algunos de los hábitos de alimentación que hay que corregir y que pasan factura en el nivel de bienestar. Una dieta que muestra alguna carencia nutricional también es una fuente potencial de estrés para el organismo.

Del mismo modo, un estilo de vida sedentario, marcado por la falta de actividad física, puede fomentar el estrés ante la ausencia de esas emociones agradables que produce el deporte por sí mismo.

Malas prácticas que fomentan el estrés

Organización poco realista de la agenda

Al organizar tu agenda con las tareas previstas no es suficiente con que anotes aquellas gestiones previstas sino que es aconsejable que anotes el tiempo que vas a dedicar a cada una con el fin de programar tu jornada a partir de las opciones reales de tiempo y no de un ideal.

Actitud ante la vida

El estrés también conecta en gran medida con la actitud ante la vida propia de aquellas personas que tienden a anticiparse a la realidad en negativo. Desde esta perspectiva, pierden mucho tiempo alimentando miedos de futuro y esta negatividad también afecta a su propia condición física. Mientras que la alegría es una vitamina natural para mente y corazón, por el contrario, los miedos son generadores de estrés.

La proximidad del verano es un buen momento para descansar pero también, para identificar cuál es tu punto débil en tu estilo de vida y qué cambios te gustaría llevar a cabo en beneficio de tu propio bienestar integral como persona. Cuidarte y mimarte es un bien para tu propia salud. Y el estrés es uno de los principales enemigos de nuestra salud.