Mantener la asertividad frente a las críticas: el banco de niebla
A menudo nos encontramos con gente que critica nuestra forma de pensar o actuar. Cuando esto ocurre, no siempre sabemos defendernos de estas críticas, y terminamos sintiéndonos mal e incluso culpables, o nos enzarzamos en una discusión sin fin con el otro con objeto de demostrarle que está equivocado y que no tiene razón, discusiones que suelen dejarnos agotados y frustrados.

Mantener la asertividad frente a la crítica no es sencillo, pero si queremos lograrlo, debemos recordar que sólo nosotros podemos juzgar nuestro comportamiento, ignorando las críticas de los demás y manteniéndonos asertivos frente a ellas. Una estrategia para lograrlo es la conocida como “banco de niebla”, que nos permitirá no reaccionar a las críticas de forma sumisa ni agresiva.

Premisas

Esta técnica se basa en reconocer que se está de acuerdo con que la otra persona tiene motivos para criticarnos (aunque no tienen por qué parecernos razonables) pero sin que por ello dejemos nosotros de mantener la nuestra, ya que también tenemos motivos para ello. De ese modo, mantenemos una actitud razonable pero demostramos al otro que nuestra intención no es criticar su postura, sino aceptar la nuestra.

No discutas

Para llevarla a cabo es importante no discutir sobre aspectos de la crítica que nos pueden parecer aceptables y reconocer que puede haber algo de verdad en lo que dice el otro, aunque sin aceptarlos.

Para aceptar la posibilidad utilizamos frases como “es posible que”, “puede ser que…”. También deberemos parafrasear la clave principal de la crítica del otro y después añadir una frase que refleje nuestra postura como “pero yo creo que no es así”, etc.

Mantener la asertividad frente a las críticas: el banco de niebla
Un ejemplo de esta técnica sería el siguiente:
– ¡Es que pareces tonto!
– Es cierto que a veces podría ser más listo (convenir y parafrasear).

De ese modo, la crítica queda desarmada. Es importante no utilizar un tono irónico o sarcástico, sino hacerlo en tono firme y asertivo, para ofrecer información al otro sobre nuestra postura.