Mejora tu autocontrol
Cuando tomamos una decisión, queremos conseguir una meta o simplemente cambiar la forma en la que reaccionamos ante determinados acontecimientos no siempre resulta fácil hacerlo, ya que a lo largo del camino para conseguirlo nos aparecen multitud de situaciones en las que nuestros impulsos traicionan nuestra determinación y nos vemos como al principio, cuando habíamos tomado la decisión, sin apenas haber avanzado nada.

Para llevar a cabo una decisión, cambiar un hábito o controlar nuestras reacciones necesitamos trabajar nuestro autocontrol. Aunque esta palabra tiene muchas connotaciones negativas que nos recuerdan a privaciones, dura disciplina y casi rozar el ascetismo, realmente el autocontrol es la herramienta que nos va a ayudar a llevar nuestra vida sin depender de las acciones o palabras de los otros y sin limitarnos a ser reactivos ante los hechos que nos suceden.

Para lograrlo, un punto muy importante es saber controlar las emociones. A todos, en un momento dado nos desbordan, y la tristeza, la ira o el pánico nos invaden, apagando casi totalmente nuestra capacidad de razonar y de encontrar una salida a la situación.

Si sabemos que nos enfadamos o nos angustiamos con facilidad, deberemos desactivar en lo posible dichas emociones.

También es importante controlar nuestros pensamientos negativos, que son los que suelen dar lugar a la falta de control. Detectarlos y desactivarlos es muy importante de cara a mejorar nuestro autocontrol.

Es importante que tengas paciencia contigo mismo. El cambio se logra poco a poco, siempre de forma gradual, y muchas veces se desanda unos pasos para volver hacia delante. No te centres en los errores o en los fallos, sino en las pequeñas victorias parciales que vas consiguiendo.

Finalmente tómate un respiro de vez en cuando, sobre todo cuando sientas que la situación te sobrepasa. Cambia de habitación, sal a dar un paseo o dístraete hasta que te sientas capaz de recuperar el autocontrol y seguir adelante.