Mejora tu comunicación emocional
La comunicación emocional es esencial en nuestras vidas para poder tener buenas relaciones con los demás, con nosotros mismos y disfrutar así de una buena convivencia en sociedad evitando conflictos innecesarios y discusiones que rompen relaciones. Con una buena comunicación conseguirás escuchar activamente, comprender a quien te habla sin prejuicios. Teniendo empatía y siendo asertivo evitarás todo tipo de estrés tanto laboral como personal porque podrás manejar mejor las relaciones interpersonales y un gran etc.

La buena comunicación emocional

Para conseguir que una comunicación sea buena debes tener en cuenta cuatro pilares:

– Debe ser positiva, expresando lo bueno y valioso de las personas y señalando siempre desde el respeto aquello que nos hiere o nos molesta del otro.

– Debe ser una comunicación empática sabiéndote poner en el lugar del otro dentro de su punto de vista.

– Debe ser asertiva sabiendo defender tus intereses propios y tus derechos cuando te sientas atacado por los demás.

– Subjetiva y desde tu punto de vista, puedes describir sin necesidad de atacar a la otra persona el efecto que te produce su comportamiento y los sentimientos que te generan expresando lo que te gustaría que sucediera para mejorar la situación.

Mejora tu comunicación emocional

Hábitos en tu comunicación

Para conseguir una buena comunicación emocional debes convertir en hábitos algunos aspectos y practicarlos mucho para que se te quede como algo tuyo y de tu forma de comunicarte habitualmente.

– Exprésate en primera persona. “Quiero…” “Me gustaría…” “No me gusta que…” “Me siento…” Son algunos ejemplos.

– No te censures. Si ha ocurrido algo que te ha molestado debes aclararlo inmediatamente.

– Refuerza la conducta positiva. Esto se resume en animar a los demás utilizando palabras que refuercen la conducta positiva de la persona que tienes a tu lado. Si algo te ha gustado hazlo saber enseguida. Si quieres a una persona, no dudes en decírselo.

– La sinceridad ante todo. Evita las discusiones siendo sincero y cambiando el argumento pero sin dejar de explicar qué te ocurre, por ejemplo: Estoy enfadado porque me has hablado mal y me gustaría que la próxima vez me dijeras qué te ocurre con buenas palabras”. Debes expresar aquello que sientes en ese momento y qué es aquello que esperas para evitar confrontaciones futuras.

Evita siempre los reproches, las palabras hirientes y hacerte la víctima ya que esto no aclara cómo te sientes realmente y se genera una confrontación innecesaria.