Mejorar el nivel de concentración
Vivir con un nivel de concentración elevado en la vida diaria te ayuda a disfrutar el presente. Y es que, aunque por un contexto habitual, muchas personas asocian el término concentración con los estudios y el conocimiento, la realidad es que, puedes estar concentrado en cualquier cosa. Por ejemplo, cuando quedas a quedar a tomar un café con un amigo es excelente que te centres en él y en la conversación, en vez de distraerte a nivel interior y pensar en tus cosas.

Del mismo modo, en el trabajo, debes pensar en aquello que estás haciendo pero no en problemas del futuro ni en preocupaciones del pasado. La concentración, en esencia, te permite vivir el presente, por ello, ante este poder también se reduce el miedo al futuro, el estrés y la ansiedad. En la medida en que centras toda tu atención en el poder del ahora, desaparecen como por arte de magia todos los temores del ayer y del mañana.

Por otro lado, en la sociedad de la prisa y de la ansiedad, también es frecuente que cometamos el error de querer hacer varias cosas a la vez. Puede que estés hablando con tu pareja, mientras anotas en un cuaderno algo importante y a la vez, atiendes una llamada de teléfono. Sencillamente, es mejor ir más despacio, y no acumular cosas porque en ese caso, la atención se dispersa en muchos aspectos diferentes.

Además, la concentración también se mejora aprendiendo a estar en silencio, pensando e interiorizando aspectos de cada día. El momento de la noche, antes de acostarte, puede ser la ocasión perfecta para escribir en un diario qué es lo bueno que te llevas de ese día. Así alimentarás tu felicidad y tu dosis de bienestar cada día con mucha fuerza e ilusión. La concentración es un trabajo propio que sólo depende de ti.