Mensaje de autoayuda
En la vida, todo llega. Sin embargo, muchas veces, algo verdaderamente importante surge en el momento más inesperado, cuando ya ni siquiera, sabías dónde buscar. La vida tiene su sabiduría intrínseca y de forma curiosa, descubres que puedes estar en el lugar adecuado, en el momento exacto, sin ni siquiera, saberlo. Es decir, sin ser consciente de que va a pasar algo que cambiará tu vida y tu destino. En la vida es posible ser feliz incluso, cuando ya has tirado la toalla, entonces, surge el milagro.

En general, ese milagro siempre tiene forma de amor (en alguna de sus formas y manifestaciones). Es decir, el cariño y el reconocimiento ajeno son medicina para el alma humana a cualquier edad, pero especialmente, en la vejez. Victor Frankl asegura que ninguna persona quiere morir si se siente querida y acompañada. Por tanto, busca tu lugar en el mundo, sé firme y constante a la hora de ampliar tus horizontes, no te conformes con relaciones superficiales basadas en la apariencia. Aspira a la autenticidad.

Por otra parte, para ser feliz, lo adecuado es que no conviertas un deseo en una necesidad. Por ejemplo, puede que alguien te guste y tu ilusión sería tener una relación, sin embargo, no transformes ese deseo en una forma de dependencia. Tu valor no depende de estar con esa persona, de hecho, puedes ser feliz sin ella. Quiérete a ti mismo, incluso, después de los fracasos y en el sabor amargo de la derrota. Tú eres tu mejor compañía, la única persona que te acompañará a lo largo de toda tu existencia, por ello, deja de esperar alguien que venga en tu rescate. Sólo tú puedes salvarte a ti mismo de una forma radical. Sólo tú puedes encontrar un sentido a aquello que haces. Por tanto, no delegues tu responsabilidad en manos de terceros.