Miedo a conducir
Una de las fobias que más está creciendo a lo largo de estos últimos años es el miedo a conducir o amaxofobia. Según los últimos estudios, el 64% de las mujeres y el 36% de los hombres que conducen sufren esta fobia.

Este trastorno supone que una persona que hasta ahora ha sido conductora, comienza a sentir un miedo terrible en el momento de ponerse al volante que le impide conducir con normalidad, aunque hasta ese momento lo haya hecho sin problemas y siempre haya disfrutado conduciendo. Si el miedo es muy intenso, puede incluso llegar al extremo de que a la persona que lo sufre le sea imposible sentarse en el asiento del conductor de un vehículo.

Las causas más comunes de la amaxofobia son:
– Pensamientos de ansiedad debidos a las situaciones que se generan durante la conducción.

– Sufrir un ataque de pánico o ansiedad mientras están conduciendo. Ésta es una de las causas más habituales.

– Presenciar o sufrir un accidente de tráfico.

– No estar bien preparado para conducir, lo que genera una situación de ansiedad cada vez que la persona se pone al volante.

Los síntomas del miedo a conducir son parecidos a los de otras fobias, es decir, ansiedad generalizada, taquicardia, dificultad para respirar, sudar profusamente y sentir sensación de ahogo y presión en el pecho. La ansiedad lleva a la persona a intentar evitar todas las situaciones en las que tenga que conducir.

El tratamiento de esta fobia está dirigido a superar la ansiedad que genera el acto de conducir, para lo cual una de las terapias que se ha mostrado más eficaz es la cognitivo conductual, que ayuda al paciente a sustituir los pensamientos irracionales por otros más reales. Esta terapia se acompaña también de métodos de relajación que ayudan al paciente a disminuir la ansiedad cuando aparezca.