¿Miedo a la muerte o miedo a la vida?
¿Miedo a la muerte o temor a la vida? Existen muchos tipos diferentes de miedos, sin embargo, en esencia, muchos temores pueden reducirse a dos: el miedo a la muerte o el miedo a la vida. Es importante reflexionar sobre esta cuestión que creo que abre una nueva puerta dentro de la superación personal en tanto que permite y favorece el autoconocimiento.

Además, mientras que todo el mundo vive con la sensación de que tiene un gran miedo a la muerte por el misterio que representa, la realidad es que el verdadero temor, a veces, surge de la propia vida. Pensemos por ejemplo, en una persona que cambia de trabajo constantemente, que no aguanta más de un año en una empresa porque todo le aburre. Esta actitud refleja miedo a la vida. En concreto, miedo a tener éxito, a triunfar y a que las cosas vayan bien.

Lo mismo sucede en el amor. Por ejemplo, cuando alguien ha tenido una historia dramática puede tardar mucho tiempo en darse una nueva oportunidad. Y deja pasar de lado personas que merecen la pena, precisamente, porque el vértigo de que las cosas puedan salir bien, también paraliza. En otras ocasiones, fobias tan extremas como el temor a montar en avión, evidentemente, refleja miedo a la muerte y a que algo pueda suceder en cualquier momento.

En otras ocasiones, los miedos surgen en estado puro, es decir, afloran por sí mismos. Así sucede, por ejemplo, en una crisis existencial cuando la persona vive con dudas, inquietudes y desconocimiento ante el sentido de la vida y de la muerte. Conviene aprender a vivir el presente. Pensando más en disfrutar y menos, en lo malo que pueda pasar mañana. La vida es una fiesta que se renueva cada día de color y esperanza, especialmente, para aquellos que tienen salud.