El miedo a la soledad durante la noche
Las personas que se sienten solas, afirman en la mayoría de los casos, que llevan peor este sentimiento de soledad por la noche cuando el reloj parece detenerse y el tiempo se vuelve interminable. En ese caso, la soledad de llegar a casa y que no haya nadie puede ser dura para algunas personas que no se acostumbran del todo a su situación. Sin embargo, la soledad en sí misma no es un problema. Al menos, no lo es cuando una persona está bien de salud y es autónoma e independiente. Por ello, conviene aprender a gestionar este temor para poder avanzar.

Cómo minimizar la soledad

En vez de poner el foco de atención en el sentimiento de soledad que sientes al llegar a casa, pon tu punto de atención en la libertad que tienes para organizarte en tu hogar con total libertad. Es decir, eres tú quien decides cuándo hacer las tareas de la casa pero también, tienes todo el margen que quieres para llevar visitas. Aprovechando que vives solo puedes convertirte en un anfitrión habitual de planes sociales con amigos.

Existen otros medios de entretenimiento que también hacen mucha compañía a las personas que viven solas. Por ejemplo, la televisión y la radio. Del mismo modo, puedes cultivar el hábito de la lectura poco antes de irte a dormir.

A través de internet, también es fácil tener sensación de cercanía con otros seres queridos a través de las redes sociales o el correo electrónico. Deja de pensar que te sientes solo y cambia este mensaje por ideas positivas.

El miedo a la soledad durante la noche

Razones para aprender a estar solo

Existen razones de peso para aprender a estar solo pero la principal de todas, es que cada persona tiene que asumir sus circunstancias para no ser infeliz. Pero además, la independencia emocional causa mucho bienestar. Para superar esta barrera, es posible hacer un proceso de coaching.

Si por seguridad te sientes más tranquilo teniendo una alarma en casa, entonces, podrías utilizar este medio. Lo importante es que tú te sientas bien en tu hogar. También podrías alquilar una habitación y buscar un compañero de piso.