Miedos frecuentes causados por la baja autoestima
Todas las personas somos vulnerables ante el efecto del miedo como un sentimiento que incluso puede ser aprendido puesto que es en la niñez donde desarrollamos mecanismos que pueden condicionarnos incluso en la etapa adulta. Sin embargo, el miedo alto también se da la mano con la autoestima baja.

Entonces se produce un círculo vicioso puesto que la persona, al sentirse tan desbordada por estos temores intensos, se siente débil y agotada psicológicamente. Tanto que incluso, puede llegar a evitar ciertos planes o lugares con el fin de no exponerse a esos estímulos que producen un bloqueo interior. ¿Cuáles son los miedos más frecuentes de una persona con autoestima baja?

Miedo a no ser querida

El miedo a no ser querida produce una especie de desasosiego interior que roba la paz anímica. Cuando nuestro amor propio se debilita, queremos nutrirnos del amor de los demás. Sin embargo, el cariño externo no puede cubrir esta carencia emocional hasta que no tomamos conciencia de que el autoamor es una base esencial. Y esta fuente de amor solo puede nacer de ti mismo.

Miedos frecuentes causados por la baja autoestima

Miedo al ridículo

Cuando tenemos una autoestima baja, la percepción que tenemos de nosotros mismos es negativa. De ahí que seamos especialmente vulnerables ante el miedo al ridículo, en situaciones así, no tenemos un buen sentido del humor para reírnos incluso de nosotros mismos.

Miedo a hacer planes en solitario

Una persona con autoestima baja cree que para divertirse en un plan debe estar acompañada. Esto le lleva a evitar planes en solitario que pueden ser igualmente interesantes pero los percibe como incómodos, por ejemplo, ir al cine.

Miedo al fracaso laboral

Una persona con baja autoestima tiene una predisposición negativa hacia el futuro, desde esta perspectiva, el fracaso laboral se convierte en un fantasma negativo que tiende a asociar con su propia valía.

Miedos frecuentes causados por la baja autoestima

Miedo al vacío social

Las personas con baja autoestima sufren de forma notable en las relaciones sociales puesto que ante la falta de confianza en sí mismas, se sienten muy vulnerables ante el juicio ajeno. Pueden sentirse especialmente incómodas en eventos sociales de mucha gente. Las personas con baja autoestima se sienten incómodas al saberse observadas por los demás, esto puede hacer que haya quien, durante el verano, evite ir a la playa o a la piscina.

En el plano de las relaciones personales pueden surgir muchos temores, uno de ellos, por ejemplo, es vivir alguna situación de incomodidad cuando los temas de conversación no llenen silencios incómodos.

Miedo en el amor

En el contexto sentimental, los miedos producen un lastre infinito de cargas, por ejemplo, miedo al abandono, temor al rechazo, inseguridad en el proceso de seducción, complejo de inferioridad respecto a los demás, creencia de ser poco atractivo…

Como hemos podido ver en este artículo, hay un montón de límites que tienen su raíz en una baja autoestima. Por tanto, cuando comenzamos a querernos a nosotros mismos estamos poniendo freno a todos estos obstáculos. Este es un ejemplo de cómo es importante ir a la raíz de las dificultades personales.