Miedos que nos bloquean al decir no
Aprender a decir no a la petición de un amigo o un familiar es uno de los aprendizajes más importantes, sin embargo, existen miedos que nos bloquean. Uno de estos temores está vinculado con la posibilidad de haber vivido una experiencia negativa en el pasado en este contexto.

Por ejemplo, una persona puede temer las consecuencias que esta negativa pueda tener si anteriormente, sintió el rechazo de un amigo porque no supo aceptar su posición. El miedo al rechazo de ese amigo como consecuencia de un posible enfado es el que nos puede llevar a querer agradarle incluso actuando en contra de nuestro propio criterio interior.

El miedo a la soledad

El miedo a la soledad es otro temor que puede estar vinculado con esta dificultad. Por ejemplo, una persona teme la soledad en este ámbito cuando imagina que por el hecho de haber dicho no a un favor determinado, corre el riesgo de que ese amigo tampoco le ofrezca su ayuda en el futuro si la necesita.

Detrás del temor a decir no también existe la vulnerabilidad ante el juicio ajeno que pone de manifiesto la fragilidad de la propia autoestima. El miedo a decir no puede esconder el temor a fallar al otro o incluso, el vértigo ante la posibilidad de perder relaciones importantes.

Miedos que nos bloquean al decir no

Causas de estos miedos

Estos miedos se intensifican como consecuencia del dramatismo con el que la persona interpreta la situación. No pasa nada por decir que no a un amigo en un momento determinado y en caso de que sí ocurra, conviene valorar cuál era la calidad de un vínculo que no resiste esta interacción.

También es importante tomar conciencia del valor de las relaciones personales y de cómo debemos intentar cuidarlas encontrando el equilibrio entre dar y recibir (ayudar y ser ayudado). Aún así, puede que el hecho de haber dicho no a la petición de otra persona, cause algún tipo de desconfianza en la relación. En ese caso, es una oportunidad para hablar las cosas y aclarar puntos de vista.