Mis padres no me quieren
Desafortunadamente existen sentimientos de profunda soledad cuando una persona no se siente parte de una familia, cuando no saben cómo vivir al enterarse que nació a causa de un accidente y que no era un hijo deseado o simplemente porque no se siente querido por uno mismo por no haber recibido el amor que se necesita de unos padres. Es cierto que todos en algún momento de nuestras vidas (sobre todo en la adolescencia) hemos vivido situaciones donde las ideas negativas de nuestros padres hacia nosotros abundan en la cabeza

Hay niños e incluso bebés que antes de nacer ya están expuestos a gritos, insultos y también al maltrato verbal y físico. No hay nada más doloroso en el mundo que sentir que los seres más importantes de nuestras vidas (nuestros padres) no nos quieren. Este hecho produce en cualquier persona sentimientos de rencor, tristeza, rabia y depresión… sentir que da igual lo que se haga que nuestros padres no nos querrán nunca es un dolor difícil de sanar.

Consecuencias

Cuando una persona siente que sus padres no le quieren es común sentir mucha ira y rabia por lo que la depresión o la violencia se hacen patentes. Sentir que sus padres prefieren a otros antes que a ellos acaba en un gran dolor emocional que puede llegar a la violencia hacia otros sólo por no saber canalizar los sentimientos correctamente.

Mis padres no me quieren
Las consecuencias de no sentirse querido por unos padres pueden ser muy negativas en las personas, por lo que si no se desarrollan las capacidades necesarias (normalmente con ayuda de un profesional) puede aparecer la temida depresión, pensamientos negativos, falta de autoestima, inseguridad, falta de control emocional e incluso otro tipo de problemas mentales que no permitirían a la persona poder desarrollar una vida en plenitud.

Necesidad de reconocimiento

Todos necesitamos reconocimiento y pertenecer a una familia y es en el seno de ella donde debemos recibir protección, seguridad, reconocimiento y cariño por parte de los padres. Para aprender a ser lo que somos se hace a partir de los aprendizajes emocionales y relacionales que nacen en casa. Pero a lo largo de la vida te podrás encontrar relaciones que te enseñarán a te mostrarán ser de diferentes formas.

Mis padres no me quieren

Piensa en ti

Si tienes la oportunidad de tener a tus padres cerca intenta ofrecer una comunicación abierta y emocional que te permita llegar a ellos estando atento, escuchando lo que tienen que decir, comprendiendo sus palabras y expresando de forma asertiva tus sentimientos. Tendrás que tener paciencia y pensar en que eres una persona que se merece ser feliz y querida, pero que el dolor que sientes sí que se puede sanar. Es posible que tus padres actúen así por algún motivo, pero lejos de justificarlos intenta comprender su comportamiento y enséñales a cómo tratarte sin presionarles, simplemente podrás darte cuenta que si acaba tu rabia y tu ira y tu actitud mejora, la de ellos también puede mejorar.

Mis padres no me quieren

Resiliencia

En algunas ocasiones hay que destacar la resiliencia para poder afrontar las situaciones de adversidad cuando se siente que unos padres no te quieren en casos en los que no hay solución como por ejemplo el abandono o la horfandad donde no existe el cariño, ni el reconocimiento, ni las emociones, ni nada que se le asemeje a un núcleo familiar estable. En estos casos los procesos de resiliencia se vuelven extremadamente importantes para que esos niños que sienten tanto dolor puedan convertirse en adultos asertivos, capaces de afrontar la vida como se presente y capaces de poder desenvolverse en la sociedad con buenas habilidades sociales y comunicativas.