Mitos en torno al pensamiento positivo
Es indudable que pensar en positivo resulta de gran ayuda cuando queremos lograr nuestros objetivos y hacer realidad nuestros sueños en nuestras vidas.

Sin embargo, la divulgación de esta corriente ha hecho que crezcan en torno a él una serie de mitos que también aplican a las personas optimistas y que pueden llevar a tener una concepción errónea de lo que es el pensamiento positivo y cómo puede ayudarnos efectivamente a lograr aquello que buscamos.

– Pensar en positivo es fácil: Incluso cuando vamos por la vida a favor de la corriente, no resulta sencillo, porque la mayoría de nosotros estamos programados para pensar de un modo negativo o, al menos, para prever todo lo negativo que nos puede ocurrir, de forma que estemos preparados para ello. Por ello, para conseguir pensar en positivo tenemos que luchar contra la inercia de nuestro cerebro, que arrastra hace muchos años, y esto resulta especialmente complicado cuando somos personas que centramos el foco en lo opuesto, es decir, en lo negativo. Es necesario hacer el propósito y buscar el pensamiento positivo de forma consciente hasta lograr que se convierta en un hábito.

– Basta con pensar en positivo: El pensamiento positivo nos ayuda a ser creativos a la hora de sortear obstáculos, a tener esperanza cuando la vida se complica y a mantener la fe en aquello que deseamos. Sin embargo, el pensamiento, sin la acción no nos conduce a nada. Aunque seamos las personas que más positivamente pensamos del mundo, si no nos ponemos manos a la obra para tomar las riendas de nuestra vida y decidir hacia dónde queremos ser, el pensamiento positivo no habrá surtido efecto. Debemos determinar, en cada momento, qué acciones son necesarias para que logremos eso que deseamos y esperamos.