Modificar los pensamientos negativos: reestructuración cognitiva
Lo que pensamos determina cómo nos sentimos y cómo actuamos. Sin embargo, pocas veces los juicios que emitimos sobre la realidad están basados en razones objetivas. Por el contrario, suelen estar tamizamos por nuestras emociones, recuerdos, experiencias pasadas, etc. que, si han sido negativas, nos provocarán patrones de pensamiento disfuncional que nos harán sufrir e impedirán que podamos evaluar todas las alternativas que tenemos ante nosotros.

Una de las técnicas utilizadas para controlar estos pensamientos negativos es la denominada reestructuración cognitiva, que nos ayuda a identificarlos, analizarlos y modificarlos.

Con ella determinamos si esos pensamientos se corresponden con la realidad, se analizan las consecuencias que esos pensamientos tienen para nosotros y finalmente se visualiza qué pasaría si lo que pensamos fuera cierto. Este último paso, lejos de aumentar la angustia del paciente, le permite relativizar los sentimientos que le producen dichos pensamientos.

Imaginemos que mi pensamiento disfuncional es que yo creo que todos mis compañeros de trabajo me consideran una persona aburrida. Esta idea me causa angustia, con lo cual evito relacionarme con los demás para que no piensen que lo soy, lo cual interviene en mi trabajo o intento exageradamente demostrar que no lo soy, lo cual me genera esfuerzo y ansiedad por ser de otro modo.

Mediante la reestructuración cognitiva analizo qué hay de verdad en ello, cual es el precio que pago por mantener ese pensamiento disfuncional y qué ocurriría si efectivamente fuera una persona aburrida. Una vez que la persona se ve a sí misma en la situación que teme, la ansiedad baja y puede resolver el problema.

Esta técnica se realiza con la ayuda de un terapeuta, que es quien nos va a permitir realizar el proceso de una forma adecuada.