Momentos que merecen la pena
En la vida hay momentos y etapas. Caminos y trayectos. Destinos y finales que te conducen de una u otra forma a tu propia historia. Tal vez, en algún momento descubriste, que lo que pudo ser tu mayor frustración te condujo en cuestión de semanas, a tu mayor satisfacción. Y también, seguro que en la vida, en algún momento descubriste que no hay imposibles en el amor y que cuando ya lo habías dado todo por perdido, la otra persona te sorprendió en el momento más inesperado y te hizo darte cuenta de tus verdaderas posibilidades. Ese es uno de los momentos que merece la pena vivir en la vida. Así que no te cierres puertas y estate atento, porque la vida, no se vive por el mero hecho de ir cumpliendo años, sino por tener la capacidad de estar despierto al mundo.

En la vida, lo profesional, también tiene un hueco notable, especialmente, cuando lograste el sueño de trabajar en aquello que de verdad te gusta y te perfecciona en tu vocación. En ese caso, conforme vas superando metas también descubres que tu autoestima crece hasta límites insospechados.

La mayor parte de los momentos que merece la pena compartir en la vida y vivirlos de verdad te darás cuenta de que los viviste solo contigo mismo en la más absoluta soledad de tu conciencia o en compañía de otra persona. Esto se debe, simplemente, a que la intimidad aporta calidad a una vivencia y porque además, el hecho de poder mirar de verdad a los ojos de otra persona y que exista reciprocidad te aporta esperanza tanto en el amor como en la amistad.

En la vida hay momentos que merecen la pena y que tal vez, has dejado pasar por miedo, por soberbia, por inseguridad, o porque crees que no debes apostar por ciertas cosas en base a tu situación actual. Muchas personas se consideran víctimas de su destino sin darse cuenta de que está en sus manos rectificar su camino y retroceder el paso hasta donde haga falta.