Motivos para iniciar un proceso de coaching
El coaching es una disciplina que todavía se está consolidando en nuestro país ya que no se trata de un área con siglos de historia como la filosofía. Sin embargo, los resultados que ofrece no sólo en el ámbito personal sino también, en el área de la empresa, hacen de la figura del coach un referente de ayuda, un punto de apoyo para poder avanzar y lograr los objetivos.

¿Qué debes plantearte antes de iniciar un proceso de coaching? En primer lugar, puedes valorar de uno a diez tu grado de implicación en el proceso. Tienes que estar dispuesto a dar lo mejor de ti mismo, ser sincero para ir descubriendo la verdad que se encuentra en tu corazón y tener ganas de descubrir dichas certezas. En definitiva, analiza si dentro de ti existe afán de superación personal por crecer gracias a este proceso de entrenamiento.

Por otra parte, conviene precisar que para iniciar un proceso de coaching no es necesario estar mal anímicamente. Todo lo contrario, cuanto mejor estés contigo mismo, más fuerte y tranquilo, más fácil es obtener un gran beneficio emocional de las sesiones de coaching. Además, también es bueno analizar qué objetivos te gustaría poder alcanzar en un periodo breve o largo de tiempo. En caso de que se trate de metas que puedes lograr por ti mismo, entonces, no merece la pena gastar dinero ni tampoco tiempo, en un proceso de estas características.

En cambio, si son metas en las que te gustaría poder profundizar un poco más y necesitas un agente de ayuda, entonces, el coach puede ser tu mejor aliado. Sin embargo, no olvides que este proceso es accidental, no permanente, por tanto, es fundamental evitar la dependencia para que una vez finalizadas las sesiones, el coachee pueda volar en solitario con sensación de seguridad.