No dejar de lado a los amigos tóxicos
El concepto de amigos tóxicos tan utilizado en la actualidad parece haberse convertido en una etiqueta recurrente para clasificar a aquellas personas cuyos comportamientos pueden resultar incómodos y molestos para los demás. Sin embargo, cuando se habla sobre la amistad tóxica, en la mayoría de las ocasiones se utiliza este concepto para señalar con el dedo el comportamiento de los demás y no se utiliza para hacer autocrítica en primera persona.

Antes de dejar de lado a un amigo que tiene comportamientos tóxicos conviene comprender que todos somos susceptibles de haber tenido comportamientos de este tipo a lo largo de nuestra vida. Por otra parte, la paciencia también es una virtud importante en relación con el cariño. Aspirar a la perfección produce la frustración de que nadie logre estar a la altura de ese ideal.

Qué hacer en una situación así

Evidentemente, que es saludable que una persona intente marcar distancia cuando observa que la compañía de otra le perjudica. Sin embargo, si en algún momento de tu vida tomas esta decisión, te sugiero que sea por motivos personales que has interiorizado y que describen la situación de un modo más objetivo que la etiqueta genérica de “amistad tóxica”.

No dejar de lado a los amigos tóxicos

Observa tus imperfecciones

Cuando se quiere a un amigo de verdad, es más coherente mantener el vínculo aunque tal vez, adaptando el vínculo a las circunstancias presentes. Por ejemplo, pudiendo reducir la frecuencia en el contacto durante un tiempo u organizar planes en los que haya un entretenimiento externo (por ejemplo, ir al cine) para no centrar la atención solo en la conversación.

Desde mi punto de vista, en algunos casos se utiliza muy a la ligera el concepto amigos tóxicos para no disculpar las imperfecciones ajenas y ser amable en exceso con los defectos propios. Y esta forma de actuar, también es poco constructiva en la amistad.