No pierdas la esperanza
A lo largo de nuestra vida son muchas las ocasiones en las que parece que todo se tuerce, que nada sale y bien y que las cosas no hacen mas que empeorar, como queriendo hacer verdadero el dicho de que las desgracias nunca vienen solas. Cuando queremos salir de un bache nos encontramos metidos en otro mayor, y parece que todos los ‘ámbitos de nuestra vida se resquebrajan y se desmoronan, hasta que llegamos a una situación a la que no vemos salida, todo nos parece negativo y, simplemente, nos rendimos al hecho de que las cosas nunca mejorarán.

Sin embargo, incluso en estos momentos, debemos mantener la esperanza de que las cosas mejorarán y de que, a partir de un momento dado, la vida dará un giro y todo comenzará a enderezarse.

Mantener esta esperanza es algo esencial, cualquiera que sean las circunstancias que estamos atravesando, ya que ella es la que nos va a permitir seguir creyendo en nuestros sueños, luchando por lo que queremos y seguir creyendo y queriéndonos a nosotros mismos.

Debemos tener en cuenta que no se trata de una esperanza ilusa, de que no se trata de esperar un hecho milagroso que resuelva todos nuestros problemas. Se trata de mantener una esperanza realista, basada en la convicción de que, de un modo u otro, encontraremos el modo de salir de la situación en la que estamos inmersos.

Si te parece que esta vez no puedes encontrarla, coge un papel y un lápiz y escribe las situaciones que, a lo largo de tu vida te parecieron irresolubles o insuperables y de las que saliste victorioso. Recuérdalas y recuerda las estrategias que utilizaste para ello.

Finalmente, apóyate en los que te quieren. Ellos muchas veces serán el soporte que te permita salir del pesimismo en el que estás instalado y volver a tener esperanza.