No reprimas tus emociones
La Inteligencia Emocional refleja que uno de los aprendizajes más importantes de un ser humano, es precisamente, aprender a controlar y expresar de una forma asertiva los sentimientos y las emociones. Sin embargo, en muchas ocasiones, por ejemplo, ante un enfado, existen personas que creen que es más adecuado reprimir una emoción como la ira, no mostrarla. Del mismo modo, en el amor, existen personas que ante el miedo, prefieren no mostrar sus verdaderos sentimientos por temor a no ser correspondidas. Por otra parte, existen personas que se acomodan en un trabajo que no les gusta y matan su verdadera vocación. La represión emocional es destructiva en tanto que te aleja de tu propio bienestar y de tu verdadera esencia, puesto que en la medida en que reprimes ciertos pensamientos, también, niegas tu propia personalidad. ¿Cómo saber si estás reprimiendo alguna emoción?

Cuando no sientes una armonía y un equilibrio dentro de ti. No te sientes bien contigo mismo aunque no sepas poner palabras exactamente a qué te sucede. Te cuesta relajarte. E incluso, tienes molestias físicas, por ejemplo, dolor en la tripa, nervios en el estómago o dolor de espalda.

¿Qué hacer para liberar las emociones? En primer lugar, aprender a tomar conciencia de ellas. Por ello, para aprender a hacerlo puedes realizar un curso sobre Inteligencia Emocional y Autoestima ya que este tipo de cursos se imparten incluso en los módulos para trabajadores en activo. Por otro lado, aprende a hablar de ti, por ello, hazlo siempre en primera persona. Si por ejemplo, estás enfadado porque una persona siempre llega tarde a las citas, en vez de reprocharle de una forma agresiva, puedes decirle de forma asertiva: “No me gusta que siempre llegues tarde, porque me siento como si no dieses valor a mi tiempo”. En la medida en que tomas contacto de tu mundo emocional, también te sientes más libre.