No te avergüences de tus sentimientos
El sentimiento es libre pero las personas también pueden ejercer algún tipo de censura o de juicio de valor negativo a partir de un sentimiento limpio. El sentir es libre tanto que nadie externo puede venir a decirte desde fuera que no deberías sentirte así porque el modo de percibir la realidad es totalmente subjetivo, único e intransferible. No te avergüences nunca de tus sentimientos y no renuncies a ti mismo y a tu verdad más profunda.

El pudor del desamor

Parece que cuando una persona está enamorada y es correspondida tiene que gritar a los cuatro vientos su estado emocional. Sin embargo, las personas no suelen sentir la misma libertad interior ante el amor no correspondido hasta el punto de que existen personas que caen en el secretismo de no decirle a nadie qué sienten como si tuvieran que sentir vergüenza o pudor por ello.

Un aprendizaje muy importante en la vida es aprender a expresar sentimientos sin que tenga que haber una respuesta recíproca por parte de otra persona. Cuando das el paso a la hora de hablar de qué sientes tú y te arriesgas a recibir una respuesta que no te gusta también te estás dando el permiso de crecer como persona al ser más fuerte y darte cuenta de que en realidad, dentro de ti tienes todo aquello que necesitas para ser feliz. No se hunde el mundo en un desamor.

No te avergüences de tus sentimientos

Evita los juicios de valor

Existen personas que son muy duras consigo mismas y hacen juicios de valor muy negativos sobre sus sentimientos. Háblate con cariño a ti mismo e intenta racionalizar ciertos sentimientos. Como por ejemplo, cuando tienes que relacionarte mucho con una persona que te cae muy mal o cuando vives un amor platónico que no puedes olvidar.