No te des por vencido antes de tiempo
La vida tiene una especie de sabiduría esencial, es decir, en cierto modo, el gran misterio de la existencia nos trasciende. En muchas ocasiones, las cosas no son como nosotros queremos, nos empeñamos en que algo suceda y no pasa en el momento esperado. Sin embargo, de una forma sorprendente, vemos los frutos de nuestro trabajo en un futuro lejano. La vida implica ir dejando semillas cada día. Es decir, ir sembrando esperanza en el terreno del trabajo, del amor, de la amistad, de la autoestima, de la felicidad…

No te des por vencido antes de tiempo porque mientras tienes valentía y esperanza, estás en el camino de ser feliz. De lograr los objetivos deseados y dejar que dichos objetivos te sorprendan porque son mejor de lo que tú esperabas. Pero en medio del corazón, a veces, crece la impaciencia de un niño que quiere las cosas pronto, ya y rápido. Pero las cosas verdaderamente importantes no suceden así. Todo tiene su ritmo. Especialmente, cada persona tiene su propio ritmo.

Por ejemplo, tal vez, estés interesado en conocer a alguien que de momento no ha mostrado la misma receptividad hacia ti. Sencillamente, debes mostrar que estás ahí, que te tiene y que puede contar contigo. Pero sin forzar situaciones ni obligar a nada, deja que el cariño empiece a surgir en libertad. Por otro lado, en el plano del trabajo, aquellas personas que están en desempleo también deben ser conscientes de que su constancia de hoy dará frutos en algún momento. Es decir, en la vida no vemos los resultados inmediatos de cada acción. Por ello, hay que aprender a esperar, a vivir y a tener esperanza.

La vida es un verdadero regalo que debes intentar disfrutar cada día. No pierdas la esperanza de ser feliz. Mucha suerte y que seas feliz de verdad.