No te des por vencido en el fracaso
No te des por vencido nunca, al menos, nunca dejes que un fracaso te robe los sueños. Sí es un acto de inteligencia dejar aparcado un tema una vez que ya los has intentado y has agotado tus recursos. No es bueno obsesionarse por algo ya que en la vida existen más caminos y más opciones, no te cierres únicamente en una dirección porque de hacerlo, pierdes de vista la totalidad del paisaje.

La vida merece la pena

Existen momentos de debilidad total en los que algunas personas pueden tener pensamientos muy negativos sobre su situación. En ese caso, conviene tener confianza porque todo pasa: ni la alegría es eterna, ni el fracaso es para siempre. Por suerte, todo es transitorio y podemos adquirir grandes lecciones vitales tanto en el éxito como en el fracaso.

Tú puedes

Tú puedes seguir caminando, levantarte cada mañana y disfrutar de un nuevo día con lo que esa jornada tenga que ofrecerte. Ser esclavos de nuestros deseos nos impide ver la grandeza de la vida en su totalidad. Incluso, aquello que no tenemos puede cegarnos y no dejarnos ver todo lo que sí tenemos.

A nivel metafórico la vida es una lucha. Pero es muy importante alternar los tiempos de actividad con el descanso para no caer en el agotamiento. Existen fracasos que parecen absolutos y que en la recta final de la vida serán totalmente relativos.

No te des por vencido en el fracaso

Un proceso de coaching

Hacer un proceso de coaching puede ser positivo para recuperar la perspectiva vital y luchar por un objetivo concreto. El poder está dentro de ti siempre pero esa fortaleza en ocasiones, parece dormida. Un coach es un guía pero eres tú quien descubre la dirección adecuada en tu vida.

En la vida existen fracasos que duelen pero siempre son más los éxitos que dotan de sentido la existencia: estar vivo es el principal triunfo.