No te rindas
Cuando estamos intentando lograr un objetivo, surgen en nuestro camino muchos momentos en los que sentimos la tentación de tirar todo el esfuerzo realizado por la borda, bien porque no hayamos logrado los resultados que esperábamos o porque hemos perdido la motivación inicial que nos movía a intentar lograrlo. Es en estos momentos cuando tenemos que recurrir a una serie de estrategias que nos ayuden a mantenernos en nuestro camino y continuar persiguiendo nuestra meta hasta lograrla.

Para ello tenemos que hacer frente a todas esas excusas y racionalizaciones que nos damos a nosotros mismos para seguir la tentación de abandonar: “no merece la pena”, “si no voy a conseguirlo”, “puedo dejarlo por un tiempo y retomarlo”…, etc. Todos estos argumentos forman parte del mecanismo que nuestro cerebro pone en marcha para evitar que nos sintamos mal o que nuestra autoestima se dañe cuando decidimos abandonar un proyecto.

Responder a estas racionalizaciones, desactivándolas o no haciéndolas caso es un paso necesario para continuar.

Entrenar el autocontrol también nos ayudará. Para ello debemos fijarnos en el momento presente, sin preocuparnos de lo que ocurrirá mañana o la semana que viene. Si hoy evitamos romper la dieta, fumar un cigarrillo o estudiamos las horas que nos habíamos propuesto, nuestro autocontrol habrá aumentado y llevándolo a cada momento, será más fácil aumentarlo.

Recompensarte en los momentos de debilidad también nos ayudará, especialmente si nos premiamos con algo que nos haga sentir bien, como un baño de espuma, un momento para nosotros solos, terminar de leer ese libro que empezamos hace tiempo o aquello que nos proporcione bienestar y que no vaya en contra del objetivo que nos hemos propuesto.

Finalmente, no olvides entrenar tu autoconfianza. Creer en ti, en que eres capaz de conseguir tu objetivo, te ayudará enormemente a lograrlo.