¿Nos afecta la luna llena?
Que la luna tiene influencia en nuestra salud mental es una idea que viene desde tiempos antiguos. Ya Aristóteles investigó este influjo y el mito fue creciendo, hasta el punto en que aparecieron las leyendas en torno a la licantropía, de personas que se trasformaban en hombres-lobo durante la luna llena, lo cual es una metáfora del cambio de comportamiento que se produce en su comportamiento durante este periodo. Pero ¿realmente la luna puede influir en nuestra salud mental?

Teóricamente no es posible, ya que el efecto gravitacional que la luna ejerce sobre nosotros es absolutamente mínimo, en influye sobre sobre el mar o los lagos, no sobre cuerpos que contengan agua, como el nuestro.

Además, está demostrado que la fuerza gravitacional de la luna es más potente durante la luna nueva y no durante la luna llena, como se cree.

Sin embargo, sí está documentado que las noches de luna llena se producen más comportamientos extraños entre personas que padecen enfermedades mentales, mayores índices de criminalidad y se incrementa el nivel de suicidios entre aquellos que han demostrado tendencias suicidas a lo largo del tiempo. Una de las explicaciones que los investigadores dan a este hecho se basa no tanto en la influencia mágica de la luna como en el hecho de que durante las noches de luna llena las noches son mucho más luminosas, lo que a muchas personas les privaría del sueño, razón por la cual se desencadenarían estos comportamientos con más frecuencia que en las noches en las que no hay luna llena.

También influye en este hecho el color de la luz de la luna, su brillo metálico, que hace que muchas personas confieran a esa noche cualidades místicas y protectoras o favorables que les impulsan a realizar actos que hasta ese momento no se han atrevido.