¿Cómo nos sentimos por un bajón de autoestima?
El nivel de autoestima personal es variable a lo largo de la vida. Es posible atravesar etapas de bienestar en las que la persona se siente segura de sí misma y otros momentos de bajón anímico que muestran unos síntomas concretos. ¿Cómo nos sentimos por un bajón de autoestima?

Sentimos que ante nuestra debilidad anímica del momento, debemos hacer un esfuerzo extra para afrontar las gestiones cotidianas. Por tanto, el cansancio al final del día también es mayor. Los bajones de autoestima también pueden venir acompañados del sentimiento de soledad que produce la sensación de incomprensión al no encontrar un alivio definitivo en las palabras de amigos y familiares. Este tipo de malestar emocional duele ya que no dura un día sino que puede prolongarse semanas.

Profecía autocumplida

Una disposición negativa hacia la búsqueda de nuevos retos. En situaciones de este tipo tendemos a autoconvencernos de que no merece la pena intentarlo porque no lo vamos a lograr. Desde este punto de vista, un bajón de autoestima puede ir acompañado de la profecía autocumplida.

El miedo es una de las formas de angustia vinculadas a un bajón de autoestima agudo. Un temor que puede tener formas y matices muy distintos: miedo al fracaso, temor a las decepciones personales, pánico ante situaciones que producen inquietud…

Mientras que una persona con una autoestima alta tiende a cuidarse mucho físicamente, por el contrario, ante un bajón de autoestima es frecuente descuidar este aspecto. En situaciones de este tipo, también tendemos a sentirnos culpables haciéndonos responsables incluso de situaciones sobre las que no tenemos responsabilidad.

¿Cómo nos sentimos por un bajón de autoestima?

Una nube negra en la mente

De una forma metafórica, un bajón de autoestima puede traer consigo la sensación de tener una nube negra en la mente que produce una visión borrosa de la realidad e incertidumbre de presente. Una nube que representa la tormenta del pensamiento negativo.