Nunca es tarde
No siempre podemos cumplir un sueño o hacer lo que realmente nos apasiona cuando lo deseamos. Muchas veces las circunstancias nos llevan en otra dirección o tenemos que hacer frente a obligaciones y asuntos urgentes que reclaman nuestra atención o, simplemente, aun no hayamos descubierto cuál es realmente nuestra vocación, qué es lo que nos apasiona y que nos hace sentir vivos.

Sea cual sea la razón, el tiempo pasa y, un día nos damos cuenta de que hemos pasado media vida ocupados en otras cosas. En ese momento, aunque sigamos teniendo el anhelo de cumplir nuestro sueño, podemos pensar que el momento pasó y que lo único que nos queda es resignarnos a dejarlo pasar.

Nada más lejos de la realidad, sin embargo, porque nunca es tarde para hacer o descubrir aquello que amas, para darte a ti mismo la oportunidad de hacer lo que realmente deseas.

Si aún no lo sabes, es el momento de detenerte, tomarte tu tiempo y preguntarte cuál es tu sueño. Será difícil saberlo a la primera, sobre todo si llevas tiempo sin escucharte a ti mismo, pero si te tomas diariamente un tiempo para ti, al final lo sabrás.

No importa la edad que tengas o el tiempo que haya pasado. Quizá sí debas adaptar tu sueño a tus circunstancias, tu estado físico a tus responsabilidades familiares pero, aún así, es el momento de hacer lo que realmente te hace feliz.

Es cierto que parece que, si queremos conseguir algo importante en nuestra vida, necesitamos empezar desde jóvenes, pero nada más lejos de la realidad. Platón, Gaugin o Raymond Chandler, entre otros, son un gran ejemplo de ello.

No dejes que tu edad sea un obstáculo para ti. Sea lo que sea lo que amas, nunca es tarde para comenzar.