Ocúpate de los problemas, sin preocuparte por ellos
La palabra problema remite, en cierto modo, a un tema negativo. Se trata de una cuestión que está por resolver, algo que te obliga a tomarte tu tiempo para tomar una opción determinada… En la mayoría de las ocasiones, un problema se agrava por no afrontarlo aquí y ahora. Es decir, por dejarlo pasar. Así sucede por ejemplo en las discusiones de pareja. Por no hablar las cosas cuando se debe se empiezan a arrastrar conflictos, energía negativa y rabia.

Ocuparte de los problemas sin preocuparte por ellos implica precisamente, empezar a entender que aunque cuesta y supone un esfuerzo, se vive mejor cuando aprendes a afrontar todo en su momento en vez de evitarlo y dejarlo pasar como si no existiera. Porque de este modo, la ansiedad aumenta y por muy indiferente que quieras permanecer, la realidad es que también te sientes mal contigo mismo.

Por otra parte, también merece la pena empezar a cambiar la percepción que tienes de los problemas. Por ejemplo, intenta empezar a pensar que un conflicto es meramente un obstáculo que te ayuda a crecer y que en ciertos momentos, puede ser incluso una puerta que te lleve a un lugar mejor.

Existen personas que tienen una habilidad especial para dejarlo todo para el último momento: esto se ve claramente, por ejemplo, en el plano académico en el caso de aquellos alumnos que suspenden un examen porque empezaron a prepararlo el día anterior. Por el contrario, existen también otras personas que son muy organizadas y positivas a la hora de planificar todo aquello que tienen que hacer en el día a día, son personas valientes para resolver cualquier asunto o al menos, lo intentan. En la vida tendrás menos problemas, precisamente, si aprendes a resolver tus conflictos a tiempo.