El optimismo moderado clave del pensamiento realista
Incluso el pensamiento positivo debe ponerse en su contexto adecuado de acuerdo a las propias circunstancias de la vida. Es decir, conviene relativizar la filosofía del pensamiento positivo porque en la práctica de la vida, existen unos matices que escapan a cualquier teoría. Desde mi punto de vista, convertir el optimismo en una obligación existencial, roba espontaneidad a la mente y al corazón. Evidentemente, observar el lado bueno de las cosas es un síntoma de inteligencia emocional que aporta riqueza anímica.

Sin embargo, convertir el optimismo en una obligación puede producir una enorme frustración en aquella persona que ante una causa de sufrimiento objetiva siente que no tiene fuerzas para ser positiva en ese momento. ¿Cuál es entonces la clave del éxito para potenciar el optimismo saludable?

El optimismo moderado clave del pensamiento realista

Encontrar el equilibrio

Cultivar el optimismo moderado como una meta alcanzable que está en coherencia con la realidad. Pero además, incluso las personas más optimistas tienen derecho a no serlo en ciertos momentos. Sentir es una de las cualidades más propias de la existencia humana.

Obsesionarnos con el pensamiento positivo puede llevarnos a tachar de nuestra lista de sentimientos y emociones experiencias que puede que no sean agradables, y sin embargo, son reconfortantes. La tristeza emocional también se puede aliviar a través de otros medios distintos al pensamiento positivo: el consuelo de un amigo y el descanso son dos ingredientes necesarios. El pensamiento positivo es importante pero no lo es todo. A veces, se necesita un trabajo previo para que la persona se sienta preparada para este cambio de actitud. Por ejemplo, algunas personas necesitan hacer un proceso de coaching, recibir asesoramiento filosófico o hacer una terapia psicológica.

Síntomas de optimismo

Ser optimista es intentar hacer el mejor uso posible de tus propios recursos personales para adaptarte a una situación y superarla. Cultivar la esperanza en el corazón como un sentimiento que aporta sentido a todo. Potenciar la resiliencia personal de buscar apoyo en amigos y familiares para estar acompañado. Alimentar tu autoestima y respetar los ritmos de tu corazón al vivir en coherencia contigo mismo.