Optimismo realista
El optimismo es esa cualidad que te ayuda a vivir mejor, sin embargo, cuando no va acompañado de realismo puede causarte todavía más sufrimiento y frustración que el pensamiento negativo. ¿Por qué? Sencillamente, porque desde el prisma de un pensamiento que no está sustentado en la razón, es posible vivir grandes cambios de humor al compás de sueños que luego se convierten en decepción. El realismo es una cualidad vital en la vida, por ello, merece la pena tener la capacidad de analizar las cosas tal y como son para poder vivir con alegría.

Pero dentro del realismo, de forma curiosa, algunas personas tienen la capacidad de centrar su atención en la carencia. Así sucede en el caso de aquellos que son pesimistas. Por el contrario, otras personas con una situación semejante, se centran en todo lo bueno y las cosas bellas que tienen. Este es el caso de las personas alegres que se centran en lo que tienen y apuestan por mejorar.

El realismo está bañado por el filtro de la subjetividad. Es decir, cada persona ve las cosas a su modo. Pero también está bien poder contrastar información con otras personas a través de la opinión o la puesta de ideas en común. Es importante que en tu vida haya mucho optimismo no sólo en los momentos de bonanza sino también, en los de dificultad. Pero todavía es más importante que haya realidad, sencillamente, porque la realidad es perfecta por ser como es.

Ni el pesimismo ni el optimismo son innatos en el ser humano. Es decir, se trata de cualidades que puedes cambiar y mejorar para aprender a vivir mejor. Para ello, debes tomar conciencia de cómo te enfrentas a los problemas para poder cambiar el filtro desde el que observas las cosas a tu alrededor.