
Daniel Goleman define la Inteligencia Emocional como la capacidad de reconocer sentimientos propios y ajenos. Es decir, la capacidad de poner nombre propio a las emociones. Pero también, la Inteligencia Emocional presupone la capacidad de controlar y gestionar de la forma adecuada dichas emociones. ¿Cuáles son los cinco componentes de la Inteligencia Emocional?
En primer lugar, la autoconciencia. Es decir, tener la habilidad de reconocer y entender las emociones propias y el estado de ánimo, identificar el estado emocional concreto en la rutina diaria para poder analizar también, el efecto que produce en el entorno. Y es que, las emociones también interfieren en las relaciones sociales. Por ejemplo, mientras que un día en el que estás contento disfrutas mucho de los planes con tus mejores amigos, por el contrario, en un momento de enfado tiendes a distanciarte y a ver el lado negativo de los demás. Las emociones, en cierto modo, cambian la mirada del mundo que te rodea.




























































