
La soberbia y la vanidad hacen que una persona se crea superior a otra. Desde este rol de superioridad no surgen relaciones gratificantes en tanto que la amistad o el amor, siempre nace en una situación de igualdad. En la vida, aunque hables de diferentes temas con cada persona, con todas ellas tienes que ser tú mismo y mostrarte tal y como eres. Ni siquiera en el ámbito laboral, esta relación de superioridad-inferioridad produce resultados gratificantes.
La soberbia es una forma de tristeza que causa dolor, sufrimiento y mucha debilidad no sólo a aquel que la sufre en primera persona sino también, a todos aquellos que están alrededor. Una persona soberbia contamina el ambiente emocional en la familia, en el trabajo, en el grupo de amigos… De hecho, las personas que son así, se comportan del mismo modo en el ámbito familiar y en el plano laboral.




























































