Palabras que se lleva el viento
En la vida te encontrarás con personas que son de palabra. Con estas personas llegarás al fin del mundo, sencillamente, porque son de fiar. En otras ocasiones, te sentirás ante la sensación contradictoria de no saber qué espera otra persona de ti, porque cuando te tiene delante dice o hace cosas que luego no es que no cumpla, sino que olvida por completo. Si aprendes a tomarte esta situación con sentido del humor dejarás de sufrir, y además, dejarás de esperar nada del otro. Asume que sus palabras brotan de un impulso, del deseo de quedar bien, o tal vez incluso, de una atracción física que puede sentir cuando te tiene delante y te ve. Pero nada más.

La clave está en asumir que tu vida es más interesante y más positiva que el hecho de tener que centrarte en adivinar el pensamiento del otro. En saber cuándo te dice la verdad y cuándo no. O lo que es peor… en preguntarte por qué dice cosas que luego no cumple. La realidad es que ese no es tu problema, es del otro. Y te aseguro que si ese es su modo de ser, no sólo tendrá un conflicto contigo sino también, con muchas más personas.

No se trata de que haya veces puntuales en las que alguien pueda decir algo que luego olvida por completo. Se trata de analizar en alguien el comportamiento repetido de ver que no te toma lo suficientemente en serio. O también, se trata de analizar que alguien actúa por respuesta y no por iniciativa. ¿Alguien te ha pedido perdón por algo por iniciativa propia porque ha asumido que algo te ha podido doler? ¿O eres tú quien le dijiste que estabas molesto?

Cuando alguien actúa por iniciativa propia te está valorando mucho más que cuando, simplemente, está reaccionando ante una situación que tú mismo provocaste. Nunca olvides que mereces que te valoren, te respeten y se pongan en tu lugar.