Para poder hay que creer
Muchas veces, las personas somos las que nos ponemos etiquetas y nos encerramos en nuestros propios límites. Así queda de manifiesto en frases del tipo: “Esto no se me da bien”, “no sirvo para hacerlo”, “no puedo”… Frases, ideas y pensamientos que lejos de ayudarte a vivir mejor te hacen sentirte encerrado en un concepto muy limitado de libertad.

La realidad es que nunca sabrás si puedes lograr un objetivo determinado si no lo intentas. Y además, por suerte, puedes aprender todo aquello que te propongas. Puedes hacer el esfuerzo de poner los medios a tu alcance para vivir un poco mejor cada día. Pero es difícil luchar por algo, si no se tiene confianza en uno mismo. Esta es una de las razones por las que una baja autoestima causa inseguridad, miedo y dudas. Por el contrario, aquellos que tienen fe en si mismos luchan de verdad por alcanzar sus sueños porque previamente, han visualizado en su mente todo aquello que de verdad quieren alcanzar.

Por ello, para poder y dar el paso hacia la acción, en primer lugar, es fundamental visualizar en la mente una idea que se desea de verdad. Además, es importante aprender a mirar el pasado con la perspectiva optimista de saber apreciar todos los logros. Seguro que en tu vida hubo cosas que en algún momento consideraste que eran imposibles de llevar a cabo, y sin embargo, un buen día, pudiste hacerlas realidad. Situaciones de este tipo son las que muestran que el proceso de superación personal es infinito y merece la pena apostar por él para aprender a vivir un poco mejor cada día y optar por la felicidad.

Ahora mismo, puedes elaborar una lista de cosas que crees que son imposibles para ti. Y después, empieza a convencerte de que no es así, intentando realizar alguno de esos proyectos.