¿Para qué sirve el autoconocimiento?
Uno de los mensajes más repetidos en psicología y también, en filosofía es el del autoconocimiento que bien puede resumirse en el mensaje del Oráculo de Delfos: “Conócete a ti mismo”. ¿Pero cuál es la finalidad de este autoconocimiento? ¿Para qué sirve reflexionar sobre uno mismo?

En primer lugar, para tener una conciencia real de quiénes somos. Para no dejarnos arrastrar por la inercia de la corriente de aquello que hace la mayoría y poner el foco en nuestra propia individualidad.

Tener amabilidad contigo mismo

El autoconocimiento es una forma de amor que te permite tener paciencia con tus debilidades, humildad en tus fortalezas y paciencia para influir de una forma positiva en ambos planos.
El autoconocimiento sirve para conectar con tu propia esencia y sentir la luz que surge de este equilibrio interno.

Además, desde esta perspectiva también resulta más sencillo aspirar a la coherencia de vivivr una vida que es acorde a los propios valores y expectativas personales. En definitiva, antes de tomar decisiones importantes debes tener claro, quién eres y qué quieres. Y esto solo se consigue a partir del autoconocimiento.

¿Para qué sirve el autoconocimiento?
Además, el mensaje “conócete a ti mismo” también describe el mapa de las realidad: para conocer el mundo, el amor, la amistad, el compañerismo o cualquier ámbito, en primer lugar, debes conocerte a ti mismo. Solo así podemos conducir nuestra prpoia vida ya que vivimos en primera persona.

Ser tu mejor amigo

El autoconocimiento también es la semilla a través de la que puedes fortalecer la relación contigo mismo llegando a ser tu mejor amigo. Esta relación cambia a lo largo de la vida puesto que tú también evolucionas con la madurez. Por esta razón, el conocimiento no es algo estático y definitivo sino dinámico e inacabado. Por tanto, nunca terminamos de conocernos a nosotros mismos, siempre quedan detalles por descubrir y matices que hacen de esta experiencia una aventura muy enriquecedora.